El Hotel Alejandro I fue escenario este sábado de una de las principales actividades políticas de La Libertad Avanza en Salta durante la jornada. Más de 800 jóvenes se congregaron para participar del Congreso de la Juventud del espacio libertario, en una convocatoria que buscó mostrar el crecimiento de la estructura partidaria y, especialmente, el protagonismo que la fuerza pretende darle a las nuevas generaciones.
La actividad reunió a representantes de distintos puntos de la provincia y a delegaciones provenientes de otras jurisdicciones del país. El encuentro tuvo como ejes la formación política, el intercambio entre dirigentes y militantes y la discusión sobre los desafíos que enfrenta el oficialismo nacional de cara a la consolidación de su estructura territorial.
La convocatoria tuvo además una importante presencia de representantes electos de La Libertad Avanza. Participaron los senadores nacionales salteños María Emilia Orozco y Gonzalo Guzmán Coraita, y los diputados nacionales Carlos Zapata y Julio Moreno, además de legisladores provinciales y concejales de distintos municipios salteños.
Con diputadas nacionales
A ellos se sumaron las diputadas nacionales Virginia Gallardo y Karen Reichardt, junto con dirigentes y comunicadores vinculados al espacio, entre ellos Iñaki Gutiérrez, Eugenia Rolón y Benjamín Gosen.
La realización del congreso se inscribe en el proceso de expansión que La Libertad Avanza viene desarrollando en distintas provincias, con especial atención en la incorporación de jóvenes a sus estructuras políticas.
Para el espacio libertario, la juventud constituye uno de los sectores que mayor identificación mostró con la propuesta de Milei desde su irrupción electoral. La construcción de una organización partidaria con presencia territorial implica ahora transformar ese respaldo electoral en estructuras permanentes de militancia, formación y participación política.
Jóvenes de diferentes localidades
En ese marco, el encuentro de Salta funcionó como un espacio de intercambio entre jóvenes de diferentes localidades y provincias, pero también como una oportunidad para acercarlos a dirigentes que ocupan cargos institucionales en los distintos niveles del Estado.
La presencia de legisladores nacionales y provinciales buscó, además, reforzar el vínculo entre la dirigencia y una militancia que tendrá un papel relevante en la consolidación del espacio en el interior del país.
Más allá de la dimensión de la convocatoria, el congreso dejó expuesta una de las apuestas centrales de LLA para esta etapa: convertir el fenómeno político que llevó a Milei a la Presidencia en una estructura partidaria con mayor organización territorial y con nuevos cuadros dirigenciales.
La actividad reunió así a una generación que, en buena medida, ingresó a la política a partir del fenómeno libertario y que ahora comienza a ocupar espacios dentro de la organización partidaria.

