Salta vuelve a entrar desde hoy en uno de los momentos más particulares de su calendario. Con el comienzo de la Novena del Señor y la Virgen del Milagro, la ciudad inicia nueve días en los que la tradición religiosa se entrelaza con la vida cotidiana y que desembocan en la multitudinaria procesión del 15 de septiembre.
El tiempo del Milagro no se reduce a la jornada de la Procesión. Para buena parte de la comunidad salteña, la Novena constituye el corazón de una preparación que se extiende durante días y que tiene a la Catedral Basílica como epicentro, pero que también se replica en parroquias, capillas, barrios y hogares.
Desde este domingo 6 y hasta el lunes 14 de septiembre, los fieles podrán participar del tradicional rezo de la Novena a las 6.30 y a las 15.30. A esto se sumarán las misas con novena de las 11, 17, 20.30 y 22, mientras que también habrá celebraciones sin novena desde las 7.
Desde las 6 hasta las 23.45
La Catedral permanecerá abierta en horario corrido desde las 6 hasta las 23.45, ampliando así las posibilidades de quienes se acerquen durante el día para participar de las celebraciones, rezar o simplemente visitar a las imágenes de los Santos Patronos.
El inicio de la Novena marca también un cambio perceptible en el pulso de Salta. A medida que se acercan las fechas centrales, el Milagro deja de ser solamente una celebración próxima y comienza a instalarse de manera más visible en las calles, las iglesias y las familias y en los peregrinos que llegan desde distintos lugares de la provincia y el país.
Una muestra de ese movimiento se vivió este sábado, cuando las imágenes peregrinas del Señor y la Virgen del Milagro recorrieron distintas comunidades de la zona norte antes de llegar a la Catedral. El itinerario comenzó en la parroquia Nuestra Señora del Rosario de La Caldera y continuó por Vaqueros y distintos barrios de la capital.

