Muchos jóvenes y adolescentes pero también adultos mayores necesitan conocer acerca del manejo más eficiente de sus recursos personales. El taller sobre Finanzas que organizó el Centro de Empresarios de Tartagal y la Municipalidad de Tartagal fue todo un éxito, al punto que muchos interesados quedaron sin poder ingresar al recinto del Centro Cultural.
El capacitador fue el magister en gestión de negocios y presidente del CET el contador Gustavo Ariel León quien a la vez que expuso recogió inquietudes, iniciativas y en general las preguntas que en estos tiempos tan difíciles y de cambios tecnológicos, muchos se hacen de cómo manejar sus recursos personales. «La mayor sorpresa de la gente es descubrir que el problema no pasa tanto por cuánto ganan, sino cómo administran su dinero. Después de un par de horas que duró este primer taller entendieron que ahorrar no es privarse de vivir, es comprar tranquilidad» explicó León.
Invertir sin ser expertos
León precisó que «muchos sean jóvenes o adultos no saben que pueden hacer rendir su dinero día a día desde el celular en vez de dejarlo parado en una cuenta tradicional perdiendo valor. Y fundamental, entre los asistentes se rompió ese mito de que para invertir hay que ser experto o disponer de muchos recursos económicos. Con montos mínimos, hoy cualquiera puede empezar a armar su fondo de reserva y dar sus primeros pasos en inversión».
Las preguntas de los más jóvenes pasaron por cómo hacer rendir lo que tienen a la mano después de hacer «una changuita», recibir algun aporte de su propia familia o algún incentivo. Cómo funcionan las billeteras virtuales, las inversiones digitales y cómo planificar sus primeros consumos independientes sin caer en deudas fueron otros de los ítems.
En el caso de los emprendedores indagaron con mucho interés «en como separar la billetera personal de la caja del negocio, la incertidumbre que generan de ingresos variables mes a mes o cómo resguardar el capital de trabajo. Y en los adultos mayores quieren saber acerca de estrategias para salir del uso abusivo de la tarjeta de crédito y el pago mínimo;cómo y dónde resguardar los ahorros frente a la inflación sin correr riesgos innecesarios, la organización del presupuesto familiar y el armado del fondo de reserva para emergencias.
Fueron muchas las temáticas y por ende «el taller superó ampliamente las expectativas, logrando una dinámica muy enriquecedora por la diversidad del grupo. La convivencia entre estudiantes de secundaria, emprendedores y adultos demostró que, aunque las realidades económicas sean distintas, las dudas de fondo son las mismas: el miedo a no llegar a fin de mes, la frustración por no saber adónde se va el dinero, y la falta de educación financiera práctica» precisó León.
Una práctica de 90 días a partir del taller
Lo notable durante el taller fue ver la evolución en el pensamiento de los asistentes qee al inicio asociaban la palabra ‘presupuesto’ con ataduras o privación. A medida que se avanzó con los ejercicios prácticos «entendieron que un presupuesto es en realidad una herramienta de libertad. Los más jóvenes se mostraron entusiasmados al descubrir herramientas sencillas de inversión diaria, mientras que los adultos y emprendedores valoraron especialmente la metodología para ordenar deudas y proteger su capital».
El Magister y presidende de la entidad que nuclea a comerciantes y pequeños empresarios del interior consideró que «el balance final fue sumamente positivo porque los participantes no solo se llevaron teoría, sino un plan de acción concreto de 90 días para aplicar de manera inmediata. Se logró crear un espacio seguro para hablar de dinero sin culpas, y la respuesta del público confirma la enorme necesidad que existe de llevar estos conceptos a la vida cotidiana de forma clara, directa y accesible».

