La habilitación del primer puente nuevo permite retirar el paso provisorio instalado sobre el cauce del río, pero todavía no completa la conexión definitiva Casas precisó que el puente habilitado tiene 11 metros de ancho, frente a los seis o siete metros del antiguo paso metálico. Esa diferencia permitirá una circulación más fluida y dará mayores condiciones de seguridad vial.
La obra también contempló la instalación de 36 luminarias LED sobre la avenida Bolivia y nueve postes de iluminación en el sector del puente.
A partir de la apertura, se podrá avanzar en el traslado del antiguo puente metálico, que será desplazado 20 metros aguas abajo. En el espacio liberado se ejecutarán los pilotes y las fundaciones de la segunda estructura.
El objetivo es completar esas tareas antes de la temporada de lluvias y de las crecidas del río. Ya se encuentran en construcción diez de las 24 vigas necesarias para el segundo puente, que podría quedar terminado a mediados de 2027.

Casas informó que el proyecto completo representa una inversión nacional actualizada de $25.000 millones. Hasta el momento se desembolsaron aproximadamente $7.600 millones y el avance general se ubica cerca del 30%.
Los datos corresponden a la totalidad del proyecto, que incluye los dos puentes, las rotondas, los accesos y cuatro kilómetros de autopista entre la rotonda del Quirquincho y el puente sobre el río Wierna, a través de la Costanera.
La obra fue licitada y adjudicada en 2021. Según el funcionario, durante la anterior gestión nacional no recibió las partidas presupuestarias necesarias ni tuvo aprobado el proyecto ejecutivo. Los trabajos fueron reactivados en abril de 2025.

