La llegada del papa León XIV a la Argentina, prevista para el domingo 8 de noviembre, contará con un operativo de seguridad extraordinario que involucrará a más de 50.000 efectivos de distintas fuerzas nacionales y provinciales. El dispositivo se extenderá hasta el miércoles 11 e incluirá controles terrestres, aéreos y restricciones al tránsito en los sectores donde se desarrollarán las actividades del pontífice.
El despliegue fue coordinado entre los gobiernos nacional, porteño, bonaerense y cordobés. Según las cifras previstas, Córdoba movilizará unos 14.000 policías, la provincia de Buenos Aires aportará 11.365 efectivos y la Ciudad de Buenos Aires contará con más de 15.000 agentes. El resto del personal pertenecerá a las fuerzas federales.
Tres anillos de seguridad y controles aéreos
El operativo contempla tres anillos de protección alrededor del Papa. La Policía Federal Argentina tendrá a su cargo la custodia más cercana al pontífice, tanto en la Nunciatura Apostólica, ubicada en Recoleta, como durante sus desplazamientos.
Gendarmería Nacional y Prefectura Naval participarán en la seguridad de los espacios donde se esperan concentraciones masivas de fieles, mientras que la Policía de Seguridad Aeroportuaria estará a cargo de los controles en las terminales aéreas.
Además, se realizarán ciberpatrullajes preventivos y habrá unidades policiales de élite. Entre las medidas previstas figura incluso la autorización a la Fuerza Aérea para derribar aeronaves declaradas hostiles.
Por su magnitud, el dispositivo es comparable con el implementado durante la cumbre del G20, realizada en Buenos Aires en 2018.
Cortes de tránsito en Palermo por la visita papal
En paralelo, la Ciudad de Buenos Aires comenzó a implementar cortes progresivos de calles y restricciones vehiculares en Palermo, donde estará ubicado el escenario principal.
Durante este jueves 5 de noviembre se extenderá el cierre total de Avenida del Libertador, entre Avenida Intendente Bullrich y Ortega y Gasset, sin afectar la circulación por esta última calle. La medida se suma al corte que ya rige entre Sarmiento y Bullrich.
También habrá restricciones sobre Avenida Dorrego, entre Cerviño y Figueroa Alcorta, y Avenida Intendente Bullrich, entre Cerviño y Avenida del Libertador.
A partir de la medianoche del viernes 6, el cierre de Avenida del Libertador se ampliará hasta Olleros. Además, se cortarán distintos tramos de calles transversales, entre ellas Ortega y Gasset, Benjamín Matienzo, Jorge Newbery, Maure, Gorostiaga, Federico Lacroze y Teodoro García.
Las autoridades informaron que la circulación peatonal permanecerá habilitada por las veredas y senderos internos de Plaza Holanda y del Parque Tres de Febrero, respetando los vallados instalados. El acceso a las cocheras ubicadas en los sectores afectados estará restringido y supervisado por personal de tránsito.
Un operativo que se extenderá durante cuatro días
La seguridad también alcanzará otros puntos de la agenda papal, como la basílica de Luján, el cottolengo Don Orione de Claypole y la cárcel de Villa Devoto, donde el Servicio Penitenciario Federal tendrá responsabilidades específicas.
“El objetivo es garantizar simultáneamente la protección del Sumo Pontífice, la seguridad de los asistentes y el normal desarrollo de las actividades”, señalaron voceros oficiales.
El despliegue permanecerá activo hasta el miércoles 11 de noviembre, cuando finalizará la visita del papa León XIV a la Argentina.

