El Milagro salteño es una expresión de fe, encuentro y solidaridad que cada año reúne a miles de peregrinos que llegan a la Catedral Basílica con historias de esfuerzo, promesas y esperanza. En ese camino, recibirlos con un alimento también representa un gesto de acompañamiento, pero hacerlo de manera segura se vuelve una responsabilidad fundamental.
Con ese objetivo nació la propuesta “Un Milagro Seguro”, impulsada por el grupo Bromas Salta, conformado por bromatólogos de Salta Capital y localidades del Valle de Lerma, quienes buscan acercar conocimientos sobre manipulación de alimentos y buenas prácticas para proteger la salud de quienes participan de la celebración religiosa.
Desde el grupo remarcan que detrás de cada sándwich, cada vaso de agua y cada alimento entregado a los peregrinos existe una tarea de cuidado. La bromatología cumple un rol clave para prevenir enfermedades transmitidas por alimentos y garantizar que la ayuda llegue en las mejores condiciones.
“Porque ayudar no es solamente ofrecer un alimento. Ayudar es ofrecerlo de manera segura”, es el mensaje que dio a conocer la bromatólga Marcela Guaimás y que acompaña la iniciativa, que invita a transformar la fe en acciones concretas de prevención y protección.
Entre las principales recomendaciones para acompañar a los peregrinos se destacan mantener una correcta higiene de manos y utensilios, utilizar agua segura, cocinar correctamente los alimentos, conservarlos a temperaturas adecuadas y evitar productos que puedan representar un riesgo, especialmente durante jornadas de altas temperaturas y largas caminatas.
Los Bromas: bromatología al servicio de la comunidad
El grupo Bromas Salta tiene como propósito acercar la Bromatología a la comunidad de una manera simple y cercana, con acciones orientadas a la educación y la prevención.
Entre sus objetivos se encuentran:
- Cuidar la salud a través de alimentos seguros.
- Enseñar buenas prácticas de higiene y manipulación.
- Acompañar y orientar a quienes trabajan con alimentos.
- Promover la prevención y la educación sanitaria.
“En el Milagro, cuidar al peregrino también es parte de nuestra fe”, expresaron desde la iniciativa, que busca que cada alimento compartido sea un gesto de amor, solidaridad y responsabilidad.
El grupo está integrado por los bromatólogos Mabel Junco, Marcela Guaimás, María Eugenia Sánchez, María José Soria, Josefa Vacaflor, Norma Ochoa y Hugo Mamani, profesionales que trabajan para fortalecer la conciencia sobre la importancia de la seguridad alimentaria durante una de las celebraciones más importantes de Salta.

