Las obras de ampliación del hospital San Bernardo avanzan con una inversión de US$ 28 millones y permitirán aumentar en un 50% la superficie del edificio, incorporar más de 100 camas especializadas y sumar nueva infraestructura para la atención de alta complejidad.
El Tribuno recorrió la obra junto con el jefe de Gabinete, Sergio Camacho, el ministro de Economía, Roberto Dib Ashur, y el gerente del hospital, Pablo Salomón. Los funcionarios explicaron los alcances del proyecto mientras los trabajadores avanzaban en las paredes, instalaciones y estructuras del nuevo edificio.
La intervención se ejecuta en un contexto nacional marcado por las restricciones presupuestarias y la paralización de la obra pública. Se financia mediante un crédito de US$ 20 millones otorgado por Fonplata y un aporte de US$ 8 millones de la Provincia.
Tres etapas
Dib Ashur explicó que el proyecto se divide en tres grandes etapas. La primera corresponde al área administrativa, que ya fue finalizada. La segunda comprende la nueva central de esterilización, cuya infraestructura está prácticamente concluida y cuyo equipamiento fue adjudicado por US$ 2 millones.

La tercera y principal intervención es el bloque crítico, actualmente en construcción. Según las estimaciones oficiales, estaría terminado entre febrero y marzo del próximo año.
El ministro de Economía destacó que el San Bernardo no recibía una obra de esta magnitud desde hacía unos 60 años. También recordó que, además de ser un centro asistencial de referencia, funciona como hospital escuela y participa en la formación de profesionales de la salud.
Más camas y quirófanos
Camacho señaló que la ampliación permitirá incrementar en un 50% la superficie disponible e incorporar más de 106 camas especializadas, nuevos quirófanos, sectores de terapia y áreas destinadas a pacientes de alta complejidad.
El ministro de Infraestructura sostuvo que el objetivo es recuperar el lugar central que el San Bernardo ocupó históricamente dentro de la red sanitaria del norte argentino. Estimó que la incorporación de tecnología y de nueva capacidad quirúrgica permitirá ubicarlo «entre los hospitales más modernos del país».
Salomón destacó que el proyecto contempla 14 quirófanos, entre ellos uno híbrido destinado a intervenciones complejas. Esa tecnología permitirá operar a pacientes críticos sin trasladarlos entre diferentes sectores del hospital.

El gerente recordó que actualmente se realizan cirugías cardiovasculares, neurocirugías y procedimientos de neurointervencionismo. La ampliación incorporará, además, sectores de terapia intensiva e intermedia, unidad coronaria, servicio de quemados y cirugía ambulatoria.
Salomón indicó que la nueva infraestructura también permitirá reducir las listas de espera, especialmente en traumatología, actualmente condicionadas por la disponibilidad limitada de quirófanos y camas de alta complejidad.
El nuevo bloque contará con 72 camas críticas y prácticamente duplicará la capacidad actual en esa área. Según explicó, esto permitirá mejorar la circulación interna y evitar que los pacientes permanezcan durante períodos prolongados en los sectores de urgencias por falta de lugares para continuar su internación.
Incorporan un tomógrafo propio
Otra de las novedades será la incorporación de un tomógrafo dentro del propio complejo. Para ello se conservará y refuncionalizará el antiguo búnker donde funcionaba el servicio de radioterapia, que quedó obsoleto para ese uso.
La decisión tiene una explicación concreta: el San Bernardo atiende diariamente pacientes politraumatizados, personas con accidentes cerebrovasculares y pacientes neuroquirúrgicos, entre otros cuadros.
.

